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La importancia de adquirir buenos hábitos en la infancia

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06/09/2019

Un adolescente pierde la vista a causa de una alimentación incorrecta

Patologías:
  • Chica ante el ordenador

Según un informe de caso publicado en Annals of Internal Medicine el pasado lunes, un adolescente británico ha perdido la visión debido a una alimentación incorrecta que le ha generado déficit de vitaminas D y B12.

La vitamina B12 se encuentra básicamente en productos animales como la carne, los huevos, la leche o el marisco, por tanto, las personas que siguen una dieta vegana tienen más probabilidades de tener déficit de esta vitamina y requerir un suplemento alimentario de la misma.

Consecuencias visuales de una mala nutrición

Neuropatía óptica nutricional

Una deficiencia severa de vitamina B12 puede causar neuropatía óptica nutricional pero es muy infrecuente si se sigue una dieta equilibrada. La vida es una cuestión de equilibrio. El problema viene cuando abusamos de algo. Cuando una cosa nos gusta o nos disgusta mucho pero es necesaria, a veces es difícil encontrar el punto de equilibrio en su consumo. Aquí influye en control de impulsos y la autodisciplina.

Obesisdad infantil. Otra consecuencia de una alimentación inadecuada

Es una realidad el hecho de que muchos niños no comen fruta y verdura y, en cambio, ingieren grandes cantidades de bollería industrial, chucherías, snacks y productos elaborados con grandes cantidades de grasas industriales. Por otro lado, el cambio en las opciones de entretenimiento y ocio, limita la movilidad y favorece el sedentarismo.

Todo ello, tiene como consecuencia que, uno de cada tres niños españoles de entre 3 y 12 años tengan sobrepeso, un problema que si no se controla a tiempo puede generar obesidad, según datos de la Fundación Española del Corazón.

¿Por qué existen tantas dificultades de contención y autoregulación en la infancia y la adolescencia?

Según la neuróloga Frances E. Jensen, experta en el cerebro adolescente, las últimas investigaciones en neurología han demostrado que, desde la infancia, el cerebro se va desarrollando de atrás hacia adelante. En la adolescencia, el cerebro está conectado en un 80% con respecto del cerebro adulto. La parte que falta por conectar es el lóbulo frontal, el responsable de del control de impulsos, de auto-regulación, planificación y de previsión de consecuencias. Por otra parte, el sistema límbico, que es responsable de la conducta exploratoria, la explosión emocional y necesidad de gratificación inmediata, está sobreestimulado. Esto permite entender las dificultades que supone a niños y adolescentes contener sus deseos y comprender las consecuencias de no hacerlo.

De ahí que sea tan importante la adquisición de buenos hábitos y aprender a frustrarse. En función de la evolución del desarrollo de cada niño y de su temperamento, las dificultades educativas serán mayores o menores. Hay patrones de rigidez mental y obsesión que añaden una dosis de dificultad. Por tanto, se puede llegar a entender que se produzcan casos como éste pero estos casos también deben aumentar nuestra consciencia sobre la necesidad de una educación en hábitos y en aprender frustración desde pequeños. No ayudamos a nuestros hijos si tratamos de complacerles en todos sus deseos y si ante una rabieta no somos capaces de mantenernos firmes.

Este caso de neuropatía óptica por déficit nutricional es un caso extremo y poco probable pero sí estamos viendo casos más frecuentes de otros problemas de salud, de diversa consideración, ocasionados por unos malos hábitos. La tecnología es uno de los problemas estrella con los que nos estamos encontrando en esta generación.

Consecuancias del abuso en el uso de pantallas

Fatiga visual

La consecuencia de un uso inadecuado de las pantallas de visualización, ya sea producido por factores relacionados con el equipo, ambientales o organizacionales, ocasiona fatiga visual, que genera una disminución del poder funcional del órgano visual, lo que ocasiona diferentes molestias.

La incidencia de las mismas se calcula entre un 10 y un 40% del personal que trabaja con estos elementos. 

Adicción tecnológica

Responde al mismo patrón que las adicciones a tóxicos porque afecta, igualmente, a los circuitos de adicción y recompensa del cerebro. Por tanto, también requiere de una terapia intensiva de deshabituación.

Según un estudio sobre conductas patológicas en Internet, realizado por la ONG Protégeles, que colabora en programas de la Comisión Europea, el 21,3% de los jóvenes está en riesgo de convertirse en adicto a las nuevas tecnologías, y el 1,5% ya es adicto.

Otra de las consecuencias de la adicción tecnológica, según James Steyer, director y fundador de la ONG Common Sense Media, una ONG que promueve la seguridad en las redes, es la pérdida gradual de habilidades como la planificación y organización o la toma de decisiones, y el aumento de la impulsividad y el nerviosismo, probablemente porque queda afectado el proceso de mielinización que conecta el sistema límbico con el córtex prefrontal y por una sobreestimulación en la dopamina.

Aumento de la miopía infantil

Diferentes estudios demuestran que la falta de luz solar y el uso excesivo de pantallas están ocasionando un aumento en los casos de miopía entre niños y adolescentes.

Un estudio de la Universidad de Cambridge (Reino Unido) ha demostrado que por cada hora a la semana que un niño pasa al aire libre se reduce en un 2% el riesgo de padecer miopía.

El Colegio Nacional de Ópticos-Optometristas (CNOO) prevé que en el año 2020 el 33% de los adolescentes padezcan miopía como consecuencia de la utilización inadecuada de dispositivos.

Alteraciones de la comunicación social

Se ha demostrado que si antes de los 18 meses de edad se expone a los niños a un uso regular de pantallas y se les permite interactuar con dispositivos digitales y redes sociales, en la infancia media, se reduce su capacidad de establecer contacto visual o leer el lenguaje corporal. Estas funciones están relacionadas con la relación social y, por tanto, un insuficiente desarrollo de estas capacidades puede derivar en trastornos de la comunicación social, por ejemplo, lo que afecta a las relaciones interpersonales y ocasiona muchos problemas de integración social.

En definitiva, estos casos deben aumentar nuestra consciencia sobre las graves consecuencias que puede tener para la salud de los niños, de adquirir malos hábitos alimentarios y de uso de pantallas, entre otros. La mala experiencia de algunos nos debería servir a todos de ejemplo.

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