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Glaucoma

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  • Tipos de glaucoma 2

¿Qué es el glaucoma y cuáles son los factores de riesgo?

 
El Glaucoma es un grupo de enfermedades del nervio óptico que tiene en común una
lesión típica del mismo, aumento de la excavación, y la aparición de unos defectos
característicos en el campo visual.
 
Los factores de riesgo de glaucoma bien definidos son la edad avanzada, los
antecedentes familiares de glaucoma, la presión intraocular elevada, la utilización de
corticoides, los traumatismos oculares y otras patologías oftalmológicas predisponentes.
Entre estos factores de riesgo, el único que en la actualidad somos capaces de modificar
es la presión intraocular alta y ese es el objetivo de nuestro tratamiento. Es decir, bajando
la presión intraocular conseguimos el control de la enfermedad en una gran mayoría de
casos.
 
En cada paciente, y en función de la edad y la velocidad de progresión, hemos de estimar
una presión intraocular objetivo; que es aquélla con la que conseguimos frenar o
enlentecer hasta un nivel asumible el deterioro del nervio óptico.
Un concepto que conviene eliminar es el que identifica presión intraocular con glaucoma y
los utiliza como sinónimos. El glaucoma no es la presión. La presión intraocular elevada
es un factor de riesgo de glaucoma.
 
El Glaucoma es la principal causa de ceguera irreversible en el mundo a pesar de que su
progresión suele ser lenta, a lo largo de décadas en la mayoría de los casos. Esto es así
porque no hay síntomas, es una enfermedad silente, el paciente no acude al médico y ,
desgraciadamente, muchas veces el diagnóstico es tardío. Puesto que se trata de una
causa de ceguera evitable, se hace preciso establecer unas directrices para potenciar el
diagnóstico precoz.
 

¿En qué pacientes es recomendable realizar un despistaje de glaucoma?

  • Todos aquéllos que presenten alguno de los factores de riesgo mencionados
  • anteriormente
  • Mayores de 50 años
  • Intervenidos de otras cirugias oculares previas, incluyendo la cirugía refractiva corneal
  • Grandes ametropías, es decir, miopía o hipermetropía elevada
 

¿Qué pruebas son necesarias en el estudio diagnóstico y de seguimiento del paciente con glaucoma?

 1. Anamnesis:

Consiste en obtener los antecedentes médicos, oftalmológicos, alergias y antecedentes familiares de la enfermedad
 

2. Exploración oftalmológica bajo lámpara de hendidura:

Incluye los segmentos anterior y posterior
 

3. Medición de la presión intraocular:

Como hemos comentado, la presión es la diana de nuestro tratamiento.Por tanto hemos de conocer su valor en cada paciente. Pero resulta que la presión varía, es un parámetro dinámico. Es por ello que necesitamos diferentes medidas y en diferentes momentos del día para hacernos una idea del pérfil tensional de cada individuo. En aquellos casos en los que la enfermedad progresa a pesar de que nosotros pensamos que tenemos la presión intraocular controlada, podemos realizar mediciones más pormenorizadas como la la curva tensional diurna o la lente de contacto
 

4. Gonioscopia:

Se trata de visualizar directamente la zona angular, responsable del drenaje del humor acuoso. La gran mayoría de los glaucomas se deben a una disminución en la capacidad de eliminación de acuoso, de ahí la importancia de realizar la gonioscopia se forma  sistemática a todos nuestros pacientes. Es preciso utilizar unas lentes especiales y contar con un explorador experimentado 
 

5. Grosor corneal o paquimetría:

La medición de la presión intraocular se ve modificada por el grosor corneal por que precisamos conocer la paquimetría en cada paciente
 

6. Pruebas anatómicas del nervio óptico:

Puesto que el glaucoma es una neuropatía óptica, hemos de conocer su estado anatómico en cada visita. Incluye fotografías de la papila así como otras tecnologías mucho más sofisticadas como OCT, HRT o GDx.
 
Estos aparatos nos permiten calcular el valor de determinados parámetros del nervio y
compararlos con una población sana. Además, nos ayudan a detectar el empeoramiento del nervio y así saber si nuestro tratamiento es efectivo o ha de cambiar.
 

7. Pruebas funcionales:

El campo visual continúa siendo un pilar básico en el diagnóstico y seguimiento del paciente con glaucoma. Muchas de las decisiones terapéuticas se basan en el análisis de la progresión del campo visual a lo largo del tiempo.
 
Probablemente son necesarios, de media, entre 2 y 3 campos visuales anuales.
 

Una vez diagnosticado glaucoma, ¿qué cabe esperar?

  • En primer lugar, se ha de establecer el estadío, el grado de progresión en el momento del diagnóstico.
  • En segundo lugar hemos de calcular la presión objetivo.
  • En tercer lugar, hemos de aplicar la terapia que nos ayude a conseguir esa presión objetivo.
  • Y, en cuarto lugar, calcular la velocidad de progresión, que sólo será posible con un seguimiento adecuado.
 

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