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Visión y aprendizaje en los niños (II). Movimientos oculares y hábitos posturales

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09/02/2012

  • Ojo vago web

Causas que pueden producir problemas visuales y oculares

Entre las causas que pueden causar problemas visuales se encuentran:

  1. Coordinación e integración inadecuada del cuerpo
  2. Posturas incorrectas
  3. Movimientos oculares inadecuados
  4. Destrezas visuales desarrolladas deficientemente
  5. Factores ambientales

Si los dos lados del cuerpo están pobremente integrados, esta condición puede producir problemas en el funcionamiento binocular de los ojos. La coordinación e integración inadecuadas del cuerpo pueden producir dificultades en la direccionalidad, que se traducen en confusiones al escribir o leer "b" por "d", "p" por "q", etc. Una integración incompleta de ambas partes del cuerpo puede dar lugar a problemas de visión binocular y al desarrollo de anisometropías, condiciones que dificultan el aprendizaje del niño.

La importancia de la postura en la visión y en el aprendizaje

La postura constituye el esquema básico del movimiento de los ojos y del de otros movimientos. Los ajustes posturales son fundamentales, y tienen dos objetivos:

  1. A través de la postura conseguimos mantener una orientación constante respecto a la superficie de la tierra y el ambiente que nos rodea.
  2. Nos permiten responder con rapidez y eficacia a los efectos de la gravedad.

Como resultado de tensiones innecesarias y del encorvamiento del cuerpo mientras el niño escribe, se suelen desarrollar problemas visuales, además de perderse la habilidad de expresar espontáneamente el potencial creativo y de aprender a odiar la lectura. Una escritura incorrecta puede ser producida por problemas de acomodación ocular, dificultades en la coordinación de las manos con los ojos ya una deficiente organización espacial.

Muchos jóvenes que nunca aprendieron a escribir con facilidad y que están obligados a realizar esta tarea por necesidad, suelen manifestar las distorsiones y síntomas siguientes:

Posturas distorsionadas del cuerpo:
Un hombro más alto que el otro
Caderas giradas
Una pierna funcionalmente más larga que la otra
Dificultades con la orientación espacial:
Pérdida de la percepción de profundidad
Dificultad para utilizar ambos ojos a la vez
Problemas de enfoque visual que impiden ver nítidamente
La visión de un ojo es peor que la del otro
 Síntomas subjetivos:
Dolor de cabeza
Dolores en la nuca y en los hombros
Somnolencia
Molestias generales
Irritación con uno mismo y con sus compañeros

Por eso, mientras un niño escribe, debemos estar atentos a las siguientes posturas:

  • Su cabeza se inclina excesivamente hacia un lado, hacia la izquierda si es diestro, y hacia la derecha si es zurdo.
  • Su cabeza queda muy cerca del papel, de manera que uno de sus ojos también quedará excesivamente cerca de la tarea.
  • Su papel queda situado a un lado de la línea media de su cuerpo. El niño diestro sitúa el papel a la derecha de su línea media, mientras que el niño zurdo hacia la izquierda.
  • El niño sostiene el lápiz excesivamente cerca de su punta.

La inclinación de la cabeza, el hecho de sentarse cerca del papel, el mantenimiento del papel hacia un lado, y la tensión creada por esta postura inconveniente es producida por coger el lápiz o el bolígrafo de manera incorrecta. Cuando el niño sostiene el lápiz cerca de su punta se ve obligado a inclinar la cabeza y acercarse excesivamente al papel para ver lo que está escribiendo.

Consecuencias visuales de los malos hábitos en las posturas

Como consecuencia de tensiones creadas por posturas desequilibradas, como la inclinación de la cabeza compulsiva, el sistema visual del niño puede reaccionar:

  • Dejando de utilizar uno de los ojos, dando lugar a ambliopía u ojo vago.
  • Produciendo una miopía en un solo ojo, con la consecuencia de una anisometropía (diferente visión entre ambos ojos).
  • Disminuyendo la eficacia de la visión binocular (porque ambos ojos no trabajan de manera coordinada).
  • Induciendo un astigmatismo de pequeño grado pero fatigante en la visión de cerca al leer prolongadamente.
  • Restringiendo el proceso de elaboración de los datos visuales.
  • Desarrollando otros problemas visuales y oculares combinados.

Desarrollo de los movimientos oculares y rendimiento escolar

El desarrollo inadecuado de los movimientos oculares (de fijación, sacádicos y de seguimiento) puede producir muchos problemas de rendimiento escolar de los niños. Así, si los ojos no siguen correctamente un objeto en movimiento, se pueden producir durante el acto de la lectura y de la escritura de los comportamientos siguientes:

  • Inversiones de las letras
  • Desorientación. Pérdida del lugar. Salto de líneas del texto.
  • Omisiones de letras, palabras o frases
  • Velocidad lenta en la lectura
  • Relectura de filas del texto
  • Necesidad de ayudarse con el dedo en la lectura
  • Comprensión pobre lo que se lee
  • Mal espaciado de las letras
  • Movimiento excesivo de la cabeza
  • Incapacidad para disociar el movimiento de los ojos del movimiento de la cabeza
  • Mala coordinación ojo-mano

El rastreo ocular es un proceso que determina dónde estamos mirando o el movimiento del ojo con respecto a la cabeza. Durante la lectura se ejecutan movimientos de fijación, sacádicos y de seguimiento. Cuando leemos, nuestros ojos ejecutan saltos que van de una letra a otra que está a una distancia equivalente de al menos 7 letras. Durante la lectura los ojos no se desplazan de forma continua a lo largo de una fila de letras, sino que lo hacen ejecutando movimientos rápidos y cortos (sacádicos), mezclados con detenciones cortas (fijación ocular).

Un niño cuyos ojos saltan de una letra a la siguiente es un lector lento. Si los movimientos oculares son irregulares e imprecisos el niño tendrá problemas de velocidad de lectura. En estas condiciones el niño retrocederá para releer lo que ya ha leído y realizará movimientos oculares arrítmicos que disminuirán la fluidez de las fijaciones oculares, así como rastreos de retorno defectuosos de una fila a otra.

Si los seguimientos binoculares verticales a lo largo de la línea media son incorrectos, probablemente haya problemas en la integración de ambos lados del cuerpo. Aunque el aprendizaje se realiza en el cerebro, una electronistagmografía muestra movimientos oculares no coordinados en niños con dificultades para leer. Sin embargo, experimentos recientes demuestran que es el grado de comprensión lo que produce el tipo de movimiento ocular.

Fuente:

Higiene visual escolar.

Carlos Luis Saona Santos i Jesús Costa Vila

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