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Visión y conducción

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27/03/2018

  • Visión y conducción

El informe de la Fundación Visión y vida sobre el 'Estado de la visión de los conductores en España' (2017), destaca el hecho de que alrededor de un 27,2% de conductores españoles tiene problemas de visión. Según relata, “si tenemos en cuenta que el 90% de la información que recibimos para la toma de decisiones es a través de los ojos y que, en carretera, tomamos unas 15 decisiones por cada kilómetro recorrido, un problema visual no resuelto puede poner en riesgo la vida del conductor.”

Son diversas las causas visuales que afectan a la conducción

Falta de gafas de repuesto o gafas de repuesto con graduación antigua

El referido informe, constata el hecho de que 6,5 millones de conductores se ponen al volante con una agudeza visual inferior a 0,8, que es la exigida al conductor profesional.

De acuerdo a la legislación vigente en nuestro país, el permiso de conducir es válido durante 10 años entre los 18 y los 64 años y, a partir de los 65, cada 5. Esto implica que muchos conductores no revisen su vista antes de los 10 años sin ser conscientes de que nuestra capacidad de adaptación hace que en muchas ocasiones nos pasen desapercibidas deficiencias en nuestra visión que van ocurriendo poco a poco pero que, en un momento dado pueden interferir seriamente en la conducción, llegando a ser causa de accidente en un 5% de casos.

En otros casos, durante la conducción, o lejos del domicilio y sin contar con un segundo conductor, se produce un percance que invalida el uso de las gafas correctoras que habitualmente utiliza el conductor y, o bien no lleva gafas de repuesto o las que lleva tienen una graduación anterior. Arriesgarse a conducir en estas circunstancias puede ser muy peligroso.

Deslumbramientos

Es muy importante llevar siempre gafas de sol y tenerlas a mano, especialmente si conducimos sin acompañante que nos las pueda facilitar. Los deslumbramientos por el sol, especialmente en las horas en las que está más bajo pueden ocasionar ceguera transitoria.

Por otra parte, en la edad madura, la formación de cataratas oculares disminuye la sensibilidad al contraste, afectando a la visión nocturna y aumentando notablemente la sensibilidad a los deslumbramientos de los faros de coches que circulan en sentido contrario. Un 12% de conductores son mayores de 65 años, según la DGT. Muchos de ellos han perdido reflejos o padecen deslumbramientos, entre otros problemas de visión pero se resisten a aceptarlo, cosa que representa un peligro tanto para ellos mismos como para el resto de conductores.

Falta de visión tridimensional

El cálculo de distancias es fundamental en la conducción y puede verse afectado por problemas de estereopsis (visión en 3D), motivados por estrabismo, ambliopía o pérdida de visión en un ojo.
En ocasiones, el problema de esteropsis no es permanente y puede estar provocado por fatiga visual que puede generar visión doble.

DMAE

La degeneración macular puede ser motivo de ver las imágenes distorsionadas y calcular mal las distancias, afectando a la zona central de la visión. En sus primeros estadios, si no se ha detectado a tiempo el conductor puede no tener consciencia de este problema, cosa que representa un grave riesgo para la conducción.

Glaucoma

En el caso del glaucoma, la pérdida de visión es lateral y, también en esta ocasión en los primeros estadios de la enfermedad, el conductor no es consciente de ello, pasándole desapercibidas numerosas circunstancias que ponen en riesgo la conducción.

Daltonismo

El daltonismo es una disfunción de la visión que se caracteriza por la alteración en la percepción de los colores, que puede ir desde la confusión entre determinados tonos de verde y rojo, hasta la no distinción cromática. En consecuencia, un daltónico puede confundir las luces verde y roja del semáforo.

Fatiga que ocasiona falta de concentración y distracción al volante

Las fuentes citadas ponen de manifiesto que un 12% de accidentes se produce por pérdida de atención sostenida.

Esta pérdida de atención puede deberse a fatiga visual ocasionada por excesivo tiempo de atención sostenida. La DGT recomienda realizar paradas para descansar cada dos horas de trayecto. No tan solo es necesario estirar las piernas sino que es conveniente realizar ejercicios visuales que estimulen la musculatura ocular, alternando la visión de lejos y de cerca y cerrando los ojos para descansar la vista durante unos minutos.

En los últimos años, un nuevo factor de distracción ha pasado a ocupar una posición nada desdeñable en el ranking de causas de accidente. El uso del móvil ocasionó el 25% de los accidentes de tránsito en pasado 2017.

Al hablar por el móvil deja de captarse hasta el 50% de las señales y el riesgo de sufrir un accidente aumenta entre 4 y 9 veces, riesgo similar a cuando se registra una tasa de 10 gramos por litro de alcohol en sangre.

Fuente:

Prof. Dr. Jesús Costa Vila

Director Médico

Grupo Admiravisión

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