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Cuida de tus ojos en verano

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22/06/2018

En verano, existen múltiples factores que aumentan el riesgo de molestias o enfermedades en los ojos. El sol, los aires acondicionados, las piscinas, etc. aumentan la incidencia de conjuntivitis y queratitis, especialmente en niños y personas mayores. Por ello es importante que sigas estos consejos para cuidar de tus ojos este verano.

  • verano

1. Protege tus ojos del sol y de los rayos UV

El verano es la época de año en la que el sol está más cerca de la Tierra, por lo que la radiación ultravioleta (UV) aumenta de forma considerable. Los rayos UV no solo producen quemaduras en la piel, sino que también pueden dañar los ojos, quemando la córnea y produciendo queratitis superficial. Una excesiva exposición de los ojos al sol puede acelerar la progresión de cataratas e incluso llegar a producir quemaduras en la retina. El melanoma ocular (un tipo de cáncer) también puede estar vinculado a una excesiva exposición solar.

Cómo proteger los ojos del sol

  1. Nunca mires directamente al sol, aunque tus ojos estén protegidos con gafas de sol.
  2. Evita las largas exposiciones al sol y las horas centrales del día.
  3. No tomes el sol con las lentes de contacto puestas. Si las llevas, asegúrate de que son lentes con filtro para rayos UV de buena calidad. Toma el sol con los ojos cerrados, incluso con las gafas puestas.
  4. Utiliza gafas de sol con filtros protectores homologados que bloqueen el 100% de los rayos UV.

    ¡Mucho cuidado! Las gafas oscuras sin filtro o con un filtro de mala calidad pueden ser peligrosas, ya que pueden hacer que la pupila se dilate y exponga más el ojo a la radiación por una mayor entrada de rayos UV.

    ¡Recuerda! Los ojos de los bebés y los niños son todavía más sensibles a la radiación ultravioleta.

  5. Completa la protección de tus ojos usando un sombrero o una gorra con visera.
  6. Si usas una cabina de bronceado artificial, recuerda que el bronceado en interiores puede provocar el mismo daño que provocaría el sol, tanto en tu piel como en tus ojos. Utiliza gafas adecuadas.

2. Protege tus ojos en el agua

En verano las piscinas son un importante foco de irritaciones e infecciones oculares. El cloro irrita la conjuntiva del ojo, dando lugar a queratoconjuntivitis. Además, muchas veces no es suficiente para acabar con algunos patógenos que se encuentran en el agua de las piscinas, y que producen conjuntivitis bacteriana e incluso algunas formas graves de queratitis (por acanthamoeba, una ameba que invade la córnea con efectos muy adversos). En la playa, la sal puede producir irritaciones, por lo que también es importante que sigas las siguientes recomendaciones:

  1. Usa gafas de piscina o gafas de buceo para proteger tus ojos del cloro, de la sal marina y de las bacterias u hongos que pueden estar presentes en el agua. Así te protegerás de infecciones e irritaciones.
  2. Evita nadar con las lentes de contacto puestas y, si lo haces, usa lentillas desechables de un solo uso.

3. Evita la sequedad ocular

En verano, el uso prolongado del aire acondicionado aumenta la incidencia del “síndrome del ojo seco”. En la montaña, la baja humedad y el calor aumentan la evaporación de las lágrimas, resecando el ojo. La sequedad ocular ocasiona picores, ardor, visión borrosa, sensibilidad a la luz y sensación de arenilla en el ojo.

Además si no se realiza convenientemente el mantenimiento y limpieza de los sistemas de ventilación se puede favorecer la aparición de infecciones.

  1. Mantén la temperatura del aire acondicionado entre 21 y 26 grados.
  2. Realiza un mantenimiento adecuado de las instalaciones de ventilación.
  3. Utiliza colirios y lágrimas artificiales de manera habitual para evitar la sequedad ocular  que producen las altas temperaturas.
  4. Si usas lentes de contacto, mantenlas limpias y recuerda no llevarlas más de 10 horas seguidas.

Cómo actuar ante los problemas oculares en verano

Recuerda cómo debes actuar ante irritaciones o molestias en los ojos:

  • Lesiones en la córnea por una excesiva exposición al sol: acude urgentemente al oftalmólogo
  • Ojos irritados por el cloro de la piscina: acude al médico, quien prescribirá un tratamiento tópico.
  • Ojos irritados por el agua de mar u ojo seco debido al aire acondicionado u otros factores: usa lágrimas artificiales para calmar la irritación.
  • Infección ocular por bacterias u hongos: acude al médico, quien prescribirá un colirio antibiótico.
  • Cuerpo extraño en el ojo (por ejemplo, arena fina de la playa): lava los ojos con suero fisiológico y acude al oftalmólogo para una valoración.
Fuente:

Dr. Carlos Martín N.Col.32193

Departamento de Cirugía Refractiva

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