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¿Qué quiere decir que tienes la lente intraocular "sucia"?

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31/01/2019

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  • Vision borrosa

La cirugía de cataratas es una de las cirugías más frecuentes y más exitosas en la actualidad y cuenta con muy pocas complicaciones. En España se realizan aproximadamente 400.000 cirugías de cataratas cada año con una tasa de éxito superior al 98%.

Una de las complicaciones potenciales más frecuente de la cirugía de cataratas es la opacificación de la parte posterior del saco que aloja la lente intraocular. Popularmente se llama a esta complicación “lente o lentilla sucia”  y se la conoce por el acrónimo OCP (opacificación de la cápsula posterior).

Aunque mucha gente la llama “catarata secundaria”, en realidad no es una catarata ya que, una vez extraída, la catarata no vuelve a reproducirse.  Durante la cirugía de la catarata, los cirujanos retiramos la lente natural del ojo (el cristalino) que ha perdido su transparencia (catarata) y lo sustituimos por una lente intraocular. La fina membrana que envuelve la catarata formando un saco, se deja en su lugar y pasa a alojar la lente intraocular, evitando así su dislocación o incluso luxación. Los cirujanos ponemos mucho interés en mantener el saco capsular íntegro y sin restos de catarata, con lo que la visión tras la cirugía suele ser muy clara.

Sin embargo, en aproximadamente un 20% de los pacientes, la parte posterior del saco (la cápsula posterior) se vuelve deslustrada, translúcida tiempo después de la cirugía, incluso meses. Esto ocurre porque las células epiteliales que persisten tras la cirugía de las cataratas pueden migrar y crecer en la cápsula. En algunos casos, si progresa significativamente, la visión puede ser parecida a la que se tenía antes de la cirugía.

¿Tiene tratamiento? Afortunadamente, el láser YAG trata la opacificación capsular de forma segura, efectiva y sin dolor.

La capsulotomía YAG, popularmente conocida como “limpieza de la lentilla”, se realiza en la consulta de oftalmólogo. No requiere de preoperatorio ni de ayuno y consiste en unos sencillos pasos: El ojo a tratar, se dilata con colirios (los mismos que se usan para revisar el fondo de ojo) y se solicita al paciente que esté muy quieto durante el proceso. El láser retira la cápsula opacificada en la zona del eje visual sin realizar cortes ni tocar de forma directa al ojo, este proceso dura muy pocos minutos. 

Justo después del tratamiento es habitual notar cierto deslumbramiento unos minutos, así como visión borrosa durante algunas horas (por el efecto de las gotas de dilatación). La visión de “moscas” nuevas durante algunos días es también habitual. Muchos oftalmólogos prescribimos tratamiento tópico antiinflamatorio durante algunos días. Se pueden retomar las actividades diarias casi de inmediato, no será posible conducir hasta que desaparezca totalmente la dilatación de la pupila, cosa que ocurre tras varias horas. 

La capsulotomía YAG, como todos los procedimientos médicos, tiene un pequeño riesgo de complicaciones, aunque en global es un procedimiento muy seguro. El riesgo más importante (pero extremadamente infrecuente) es un desprendimiento de retina, que puede manifestarse como una pérdida brusca de visión.

La mejoría en la visión es prácticamente inmediata, sin embargo si aparecieran síntomas atípicos como dolor o la visión empeorara, habría que consultar con el oftalmólogo. Debido a que el láser retira la parte de la cápsula que afecta al eje visual, la opacificación de la cápsula no vuelve a reproducirse, es decir, la lentilla no vuelve a ensuciarse.

Fuente:

Dra. Noelia Sabater

Oftalmóloga experta en cirugía refractiva y facorefractiva

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