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La falta de luz solar contribuye a aumentar la miopía infantil

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07/04/2015

En los últimos días es noticia el estudio que revela el espectacular aumento de los casos de miopía en Asia Oriental y lo relaciona con el cambio de hábitos que comporta el pasar demasiadas horas en espacios cerrados. 

¿Qué relación tiene la luz solar con la disminución de la agudeza visual lejana en niños y adolescentes?

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  • Luz solar y miopía

Estudios sobre tiempo de exposición a la luz solar y miopía

El primer estudio data de 1969, cuando unos científicos llevaron a cabo el primer estudio al respecto en el pueblo Inuit, en el extremo norte de Alaska, y ya apuntaron al hecho de que el cambio en el estilo de vida que comporta pasar más tiempo en espacios cerrados, no expuestos a la luz solar, provoca un aumento en la miopía. En concreto, de los adultos que habían crecido en comunidades aisladas, solamente 2 de 131 tenían ojos miopes, pero más de la mitad de sus hijos y nietos eran miopes.

En 2007, otro estudio en el que se evaluó las repercusiones del tiempo de horas frente a la pantalla de más de 500 niños de ocho y nueve años en California, introdujo nuevas variables relacionadas con deportes y actividades al aire libre. Tras cinco años, uno de cada cinco de los niños participantes en el estudio había desarrollado miopía, y el único factor ambiental que estaba fuertemente asociado con el riesgo era el tiempo que habían pasado al aire libre. Los investigadores pensaron que era un hallazgo raro, pero un año más tarde llegaron a la misma conclusión esta vez con niños australianos. Después de estudiar a más de 4,000 estudiantes de primaria y secundaria en Sidney durante tres años, concluyeron que los que pasaban menos tiempo al aire libre tenían mayor riesgo de desarrollar miopía.

Luz solar, dopamina, desarrollo ocular y miopía

La principal hipótesis se basa en el hecho de que la luz exterior estimula la liberación de dopamina en la retina. Este neurotransmisor, a su vez, bloquea el alargamiento del ojo que se produce durante el desarrollo.

La dopamina se produce fundamentalmente de día. Esta sustancia permite que el ojo cambie de la visión nocturna, que está basada en unas células especializadas llamadas bastones, que se saturan con la luz, a la visión diurna, basada en otro tipo de células llamadas conos, que detectan los colores.

Consecuentemente, si la iluminación no es suficientemente potente para estimular la fabricación de dopamina que debe realizar esta función diariamente, ésta se interrumpe e impide el correcto desarrollo del ojo. 

Según otro estudio de la Universidad Nacional Australiana en Canberra, es necesario que los niños pasen unas tres horas al dia día con una iluminación superior a 10.000 lux para no desarrollar miopía por esta causa. Esta cantidad de luz se obtiene por ejemplo a la sombra y con gafas de sol, en un día soleado de verano.

Un día nublado puede proporcionar menos de 10.000 lux y un aula bien iluminada no más de 500 lux.

En países norteamericanos, europeos y asiáticos, muchos niños pasan la mayor parte del día en casa o en la escuela, lejos de estar al aire libre las tres horas que recomiendan los australianos, que tienen índices de miopía del 30% en menores de 17 años, frente al 90% que padecen los del Asia Oriental.

Una vez se manifiesta la miopía, no se ha encontrado aún nada que detenga su progresión y habrá que recurrir a la corrección con gafas hasta que el ojo deje de crecer, aproximadamente hacia los 21 años y la miopía se estabilice. Posteriormente puede plantearse la corrección quirúrgica mediante cirugía refractiva.

Recomendaciones para reducir el riesgo de miopía en niños

Durante el tiempo de ocio

  1. Realizar el máximo de actividades al aire libre, aprovechando las horas de mayor iluminación solar en invierno. Es importante que en la escuela los niños salgan a jugar al patio por lo menos dos horas en este intervalo de tiempo. Los fines de semana conviene aprovechar para hacer salidas a la naturaleza.
  2. En cuanto a la televisión, la distancia correcta para verla es aproximadamente 7 veces el tamaño de la pantalla y no debemos verla inclinados o estirados en el suelo ni estar a oscuras. La pantalla no debe tener reflejos.

En el aula o durante el estudio

  1. Para trabajar en el aula o en el estudio, la iluminación no debe ser ni demasiado fuerte ni demasiado floja, nos debemos sentir cómodos y trabajar sin reflejos sobre el papel. Es aconsejable trabajar con una luz ambiental y otra más potente dirigida al objeto de trabajo. Debemos evitar la iluminación directa sobre los ojos y las sombras, ya que producen fatiga.
  2. Durante cada hora de trabajo se debe descansar un mínimo de 5 a 10 minutos. Es aconsejable que, al finalizar cada página, levantemos la mirada y enfoquemos durante unos segundos algún objeto lejano, para poder relajar la visión y contribuir a la estimulación de la motilidad ocular.
Fuente:

Dr. Jesus Costa Vila. N.Col. 20001

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