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¿Por qué algunas personas tienen distinta graduación en cada ojo?

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  • Ansiometropía

La anisometropía es la diferencia de graduación entre un ojo y otro. Es muy normal entre la población, aún y así es importante tenerla en cuenta por varias razones. 

Cuando la anisometropía aparece en la niñez, es importante abordarla mediante la corrección óptica adecuada ya que, de lo contrario, el cerebro recibiría una imagen más borrosa que otra, y tendería a anular la peor imagen, dando lugar a un ojo vago o amblíope.

Cuando la anisometropía es corregida de forma prematura no hay ningún, pero cuando se hace de mayor (más de 8 años aproximadamente) y la diferencia de graduación de un ojo a otro es mayor a 2-3 dioptrías, es cuando aparece el problema del factor de aumento. 

Las lentes que utilizamos para corregir los defectos refractivos, acercan (en ojos con hipermetropía) o alejan (en ojos con miopía) la imagen para que, de este miodo, las imágenes se enfoquen en el punto óptimo de la retina. Al acercar o alejar la imagen, se produce también una variación en el tamaño aparente de la misma, de forma que que las lentes positivas (hipermetropía) agrandarán la imagen, y las lentes negativas (miopía) la empequeñecerán. 

Cuanto mayor potencia tiene la lente con la que corregimos el defecto refractivo, mayor será el factor de aumento inducido. De este modo, si hay mucha diferencia entre un ojo y otro, un ojo recibirá una imagen más grande que el otro (aniseiconía) y el cerebro no podrá fusionarlas. De ahí que pueda haber diplopía (visión doble) cuando la anisometropía es mayor a 2-3 dioptrías, dependiendo de la tolerancia del individuo.

El factor de aumento aparece en lentes oftálmicas (las utilizadas en gafas) pero es irrelevante en lentes de contacto y en lentes intraoculares, por lo que son opciones a tener en cuenta a la hora de prescribir un método correctivo.

Si se decide utilizar gafas para corregir el defecto refractivo, es importante comprobar la tolerancia del paciente a nivel binocular. Si es baja, el optometrista deberá parcializar la graduación. 

Cuando hablamos de parcializar, nos referimos al hecho de no reflejar en la corrección de los cristales toda la graduación. Esto reducirá la visión del ojo parcializado pero, por lo menos lo podrá tolerar a nivel binocular.

Podemos concluir que, una detección precoz de la anisometropía es fundamental porque, de lo contrario, se deberá tener en cuenta más adelante a la hora de prescribir una corrección óptica, a fin de que el paciente no presente incomodidad binocular.

Fuente:

Deneb Gaseni

Optometrista

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