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Fotocoagulación con láser

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Especialidades:
  • Especialidad de retina y mácula

¿En qué consiste la fotocoagulación con láser y cuáles son sus indicaciones?

Es una técnica terapéutica consistente en realizar una pequeña quemadura en la retina que de lugar a una cicatriz capaz de:

  • Detener el desarrollo de un desprendimiento de la retina
  • Sellar la filtración de los vasos sanguíneos o tejidos anormales y reducir, en la medida de lo posible, la formación de nuevos vasos anormales y promover la absorción de líquido
  • En el caso del tratamiento del glaucoma, facilitar la salida del humor acuoso y disminuir los niveles de presión ocular

 

¿Cómo se realiza la fotocoagulación con láser?

La intervención se lleva a cabo con colirio anestésico.

El rayo láser se dirige con suma precisión a la zona afectada, para evitar producir quemaduras en otras zonas colindantes.

En función de la gravedad del problema a tratar, se puede tardar unos minutos o unas horas en conseguir el objetivo propuesto.

Inicialmente, se produce un deslumbramiento, debido a la brillantez del rayo láser. Este efecto puede durar una media hora.

Después del tratamiento, la visión disminuye un poco, llegando a recuperarse entre dos y seis semanas después. La mejora de la visión obtenida tras este periodo, depende del problema a tratar, de la capacidad de respuesta del ojo y de la afectación de partida. En casos en los que la retina ya estuviese dañada, el tratamiento detendrá el avance de la enfermedad, en la medida de lo posible.

Excepto en el caso de la panfotocoagulación, en la que se trata toda la retina (en casos de retinopatía diabética avanzada y proliferativa, y otras enfermedades vasculares anormales), la intervención no suele producir dolor. En los casos citados, se inyecta una solución anestésica para prevenir el dolor. En estos casos, además, suele ser necesario más de un tratamiento para corregir el problema tratado.

Exámenes previos

Antes del tratamiento es necesaria una revisión ocular completa que incluya una angiografía fluorescénica y, en ocasiones una  Tomografía de Coherencia Óptica Retiniana  (OCT).

Posibles complicaciones

Todo procedimiento implica unos riesgos. En el caso de la fotocoagulación con láser, puede ocurrir que el tratamiento sea inefectivo o insuficiente o que, el rayo láser cause alguna hemorragia o dañe otras estructuras como la mácula, al producir una cicatriz excesiva.

 

 

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